lunes, 22 de enero de 2007

La cultura Escolar. ¿Responsable del fracaso?. Estudio Etnográfico en dos escuelas urbanos-populares.

Autores: Gabriela López, Jenny Assael y Elisa Neuman

Editorial: Programa Interdisciplinario de investigaciones en Educación.

Año: 1984

Resumen:

El libro presenta en su primer capítulo el contexto en que se realizó la investigación, describiendo el sistema educacional chileno y el proceso de municipalización.

Se realiza una presentación de las principales investigaciones realizadas sobre la deserción escolar. También se agregan las cifras de los indicadores que se utilizan para medir el fracaso escolar en el sistema educativo chileno, como son la deserción y la repitencia en la escuela básica. En este sentido, entre los años 1970 al 1976, las tasas en repitencia y deserción habían aumentado para los cursos de 1ª a 4ª Básico.

Se fundamenta el por qué es necesario investigar desde la escuela mediante el aporte de literatura especializada sobre el fracaso escolar, la que hasta ahora ha sido insuficiente para dar cuenta de todos los aspectos componentes de este problema. Las autoras López, Y.A y LeNeuman (1984, p19), establecen que el problema residiría en una cultura escolar del fracaso, la que ellas definen como “la red de significaciones que la sociedad y los actores que participan en la escuela han construido, respecto al fracaso escolar”. Esta definición resume en esencia el estudio que se realizará a partir de las interacciones y percepciones de los principales actores que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, como son docentes, alumnos y apoderados.

El estudio se plantea como objetivo general el “comprender las condiciones en el cual se desarrolla la cultura escolar que podría estar afectando el bajo rendimientos de ciertos alumnos. Es decir, se procura aportar elementos que permitan una nueva forma de mirar los problemas educativos desde la cotidianeidad de la vida escolar. Esto se traduce en una reconstrucción de los procesos del aula” (López et al, 1984, p.21). A partir del planteamiento del objetivo, se formulan los objetivos específicos y se formulan 17 preguntas que van orientar la investigación.

La metodología utilizada es de carácter cualitativo, utilizando el enfoque etnográfico. Esta opción metodológica realizada por las autoras se basa en los siguientes supuestos:

- Percepción integrada de la realidad
- Búsqueda y comprensión de las categorías sociales utilizadas por los actores del proceso educativo
- Consideración de los individuos como parte de la red de interrelaciones: los significados
- Determinación del conocimiento de una situación particular como reflejo de una significación social
- Enfoque en la institución escolar para estudiar procesos más que resultados
- Comprensión de los eventos dentro del contexto, en situaciones naturales.
- Comprensión del enfoque etnográfico

El estudio fue realizado en dos escuelas básicas ubicadas en diferentes sectores urbanos- populares de Santiago en los cursos de 1ª y 4ª Básico. Una de las escuelas recién se había incorporado al proceso de la municipalización y la otra pertenece a una corporación privada que recibe subvención estatal

Las técnicas etnográficas utilizadas fueron la observación directa en la sala de clases y la entrevista en profundidad. Las observaciones no sólo se realizaron en la sala de clases, sino también en recreos, actos cívicos, formaciones de fila y reuniones de padres y apoderados.

En las observaciones se cautelaba que se realizarán lo más detalladamente posible y algún acontecimiento casual o conversación era registrado en un cuaderno especial. En el equipo de investigadores, se procedió a una primera comprensión, formulación de preguntas, rescate de hechos que llamaban la atención, comparación con registros anteriores, para llegar finalmente a la formulación de hipótesis tentativas. Esto permitió realizar una relectura de los registros, centrándose en el proceso desarrollado en el curso en el tiempo; revisión de textos teóricos; elaboración de la primera descripción analítica (informe de avance); realización de nuevas observaciones en las escuelas, amplias y focalizadas; lectura en equipo de los nuevos registros; implementación de entrevistas en profundidad; lectura en equipo de las entrevistas; relectura total del material recopilado en el trabajo de campo, y, finalmente, conclusión a través de la elaboración de la etnografía.

El libro presenta una descripción de las rutinas generales de la escuela, para reconstruir el proceso de enseñanza aprendizaje en el aula, describiendo los procesos en cada uno de los cursos, por medio de la siguiente estructura de análisis
- Curso
- Escuela
- Características generales
- Representación de la distribución de la sala de clases
- ¿Cómo se enseña?
- Ambiente en la sala
- Formas de socialización
- Disciplina
- Relación profesor-alumno
- Relación entre alumnos
- Relación padres y apoderados
- Relación profesora – observadora.

Cada una de las categorías presentadas se analiza en función de las opiniones y observaciones realizadas a los actores involucrados.

En las conclusiones, las autoras, López et al (1984,p 281), definen el concepto de “cultura escolar del fracaso, como” la red de significaciones que la sociedad y los actores que participan en la escuela han construido respecto al fracaso escolar” . A través del relato de los docentes, se logra identificar el “éxito escolar” y al “alumno ideal”.

Las condiciones asociadas al fracaso identificadas por los docentes se refieren a los problemas biológicos y socioeconómicos. Sin embargo, en la investigación se determina que los docentes mencionan que “los alumnos que fracasan serían aquellos que no poseen los patrones cognitivos y conductuales que exige la escuela” (López et al.1984, p.298). Por tanto, las causas del fracaso estarían en culpar al niño y a la familia. Las soluciones identificadas por los docentes se encuentran fuera de la escuela, desde una ausencia de la educación preescolar hasta la derivación a centro de diagnóstico. Esto se debe principalmente a que los docentes carecen de asesoría y herramientas para apoyar a los alumnos más atrasados en sus aprendizajes.

Se identifican dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje las situaciones amenazadoras del aprendizaje, que se refieren a las metodologías utilizadas, como el dictado y las formas de evaluación individual, en que incluso se descalifica a los niños. Esto provocaba como efecto angustia para enfrentarse a los dictados y, en otros, se provocaba aversión a la escuela y al aprendizaje.

Aa: “La profesora cuando me toma la lección me reta”.
OBS: ¿Qué pasa cuando ella reta?
Aa: Me da miedo.
Obs: Sigues leyendo.
Aa: No.

A través de estos procesos, el niño no logra desarrollar el interés por aprender ni confianza en sus capacidades. Por lo tanto, se sigue retrasando en su aprendizaje.

Se logró observar la diferencia que se produce cuando el aprendizaje se desarrolla en un ambiente cálido y de trato personal, en que la o el docente no descalifica las equivocaciones de los niños. En esta instancia, no se encontró niños que fracasaran.

También se define que la discriminación a través de rótulos determina en los niños la “profecía autocumplida”. La rotulación en el contexto de esta investigación es entendida ”como una forma de discriminación que responde a la imagen que el profesor se va haciendo de cada niño, según las categorías que él usa para calificar las acciones y conductas de cada uno” (López et al. 1984, p.309). Cada niño que es rotulado empieza a tener una imagen distorsionada de sí mismo, la que es confirmada por la opinión de sus compañeros y docentes.

Frente a la pregunta sobre quiénes son responsables del fracaso, se observa que, desde el punto de vista del profesor, el fracaso está asociado a la familia, identificando a la familia educadora, a la familia no educadora y a la familia antieducadora. Desde el punto de vista de los padres, los responsables serían la escuela, responsable del rendimiento en primer lugar; el niño y, por último, también la familia, por las diferentes limitantes que tienen para apoyar a sus hijos. Por último, los propios niños atribuyen a sí mismo la responsabilidad del fracaso.

Otro aspecto se refiere a la forma en que se desarrolla la relación entre familia y escuela. Esta relación se basa en que la escuela plantea una serie de exigencias a los padres y apoderados, desde la colaboración material hasta la enseñanza de contenidos pedagógicos. Los docentes identifican la baja escolaridad de los padres como una de las dificultades importantes para que los niños logren los aprendizajes de su nivel.

Con todo, también se logra identificar que la relación establecida por el docente con los apoderados no es muy distinta de la que se establece con los alumnos, ya que también se tiende a descalificarlos. Los docentes identifican dos tipos de apoderados: el “buen apoderado” y el “apoderado que da problemas”

Se logró identificar las diferencias en términos de adaptación y aprendizaje en los niños que habían asistido al nivel preescolar. Sin embargo, también se menciona el brusco cambio entre ambos niveles de enseñanza.

Respecto a los Centros de Diagnóstico hacia donde se deriva a los niños con problemas, se menciona que hay todo un mito respecto a ellos, ya que, en el caso de niños con dificultades de aprendizaje, se menciona que tienen una disfunción orgánica y que no puede responder a las exigencias de la escuela.

En este estudio se logra identificar los aspectos estructurales que interfieren en la labor docente, tales como el número de alumnos en el aula; la baja calidad y cantidad de recursos pedagógicos disponibles en la sala; la carga de trabajo; el enfrentamiento aislado de los problemas pedagógicos; planes y programas pocos adecuados para el nivel; las actividades extra-programáticas; privatización de la enseñanza e inestabilidad laboral; controles y supervisión, y la jerarquía y la burocracia.

En la observación del proceso pedagógico, los docentes se centran en la enseñanza más que en el aprendizaje y no se contextualizan los contenidos a la cultura de esa comunidad y a las experiencias de los niños.


Comentario personal:

Desde el punto de vista metodológico, el libro presenta una descripción muy rica de la técnica de la etnografía y de todo el proceso realizado desde las observaciones hasta al análisis y la discusión del grupo, para llegar a determinar las categorías de análisis. Además, es un primer acercamiento para describir la realidad, respecto a la cultura escolar y su incidencia en los aprendizajes de los niños.

En primer lugar, se debe mencionar que la etnografía es una técnica compleja que requiere una inserción del observador en el contexto del estudio por un tiempo prolongado, junto con un cierto entrenamiento en la observación para ser lo más fiel posible a los procesos desarrollados en ese contexto, como son las interacciones, discursos, imágenes, creencias, significados, símbolos, etc.

La etnografía requiere de un proyecto o diseño de la investigación que dé una visión de conjunto y determine las diferentes etapas, por lo que es necesario tener claro el problema que se va a estudiar. Si bien, se comienzan con una pregunta que permite centrar la atención del observador en ciertos fenómenos o procesos, las categorías de análisis son determinadas por la información recogida a través de los instrumentos utilizados. Estos se deben retro-alimentar de manera constante y deben confrontar la pregunta o la hipótesis a la luz de los datos y dentro el marco teórico revisado para profundizar observaciones que permitan una mayor claridad del contexto y de los procesos e interrelaciones que se desarrollan en él. En mi opinión, esto se resume claramente en la pregunta que realizan las autoras en la presentación: ¿Qué hacer con los datos?.

Frente a lo anterior, una de las condiciones del investigador cualitativo, sin perder la rigurosidad, es la de poder incorporar una actitud de flexibilidad frente al contexto observado, frente a los datos, y tener la posibilidad de replantearse la pregunta de investigación.

El trabajo etnográfico, como cualquier otro trabajo de investigación requiere de una elaboración teórica, de un análisis de conceptos que ayude a comprender la realidad, confrontando la teoría respecto al tema estudiado con los datos obtenidos, para llegar finalmente a un aporte teórico a la problemática estudiada en el contexto. Lo interesante del estudio es que permite encontrar caminos que permita transformar o iniciar un proceso de cambio en la cultura escolar, favoreciendo una intervención pedagógica que, en este caso, se refleje en el mejoramiento del aprendizaje de los niños.

Por último, quiero mencionar que si bien la investigación fue realizada al inicio del proceso de municipalización en un contexto totalmente diferente al actual, creo que está plenamente vigente y que, además, sería interesante realizar un estudio comparativo para visualizar los cambios producidos a partir de la implementación de la Reforma Educativa.